Vistas de página en total

lunes, 24 de abril de 2017

Ya no era ese chico dulce y tierno, al que todo le justificaba con un "pero es tan bueno...". No me movías el piso, al contrario, me lo detenías, me dabas paz, la tranquilidad que tanto necesitaba.
Paso el tiempo y ese piso que cuidabas lo comenzaste a ensuciar, dejaste de darle la atención que requería, se lleno de grietas, tantas por todos lados... Se partió.
Te diste cuenta que ese piso te mantenía de pie a vos y quisiste restaurar los pedazos, unirlos, pegarlos, rescatarlos... Pero no era lo mismo, esas piezas que habían quedado no encajaban entre si, ya no era un piso seguro, era un piso inestable, curtido. 
Mismo añoraba lo que alguna vez fue.. Fuerte, solido, pero entendió que la mejor y única forma no era que se le arreglase pieza por pieza, era reinventarse. Ese piso, hoy es una mesa, donde solo se sirve a m o r. 

19/04/2017 23:01 hs.

No hay comentarios:

Publicar un comentario